Riflexiones
Hace unas semanas un lector me envió un artículo publicado en “Cuba Socialista” por el auxiliar de investigador, Orlando Cruz Capote, titulado “La (anti) lógica del paroxismo anti-latinoamericano y cubano hipercrítico, abierto y encubierto”, donde este espécimen de la burocracia intenta, como buen musteriense, ridiculizarme.
De entrada, para entender el título hay que ser Mandrake el Mago, y para tratar de responder a lo que sí considero una antilógica periodística e investigativa, artículo de marras, había que dedicarle algo de tiempo, llegué a la conclusión de que perro que ladra no muerde y deje pasar la diatriba de resaca del tan enconado y deslenguado escritor.
Para qué emborronar cuartillas, pensé, si hace unos meses cuando el susodicho investigador se ensañaba contra todos los que opinaban por el socialismo en Cuba le dedique aquel trabajo en Kaos Cuba que titulé “El descapote de Capote”, que ni siquiera respondió.
Ahora meses después lanza su ataque en Cuba Socialista, y además comienza en Kaos su ofensiva contra Narciso Isa Conde, por un análisis donde este hermano dominicano da su opinión sobre la situación socioeconómica y política de nuestro país. Y vuelvo a hacer la misma pregunta hecha en el artículo Cuba y los musterienses ¿Cómo osa un espécimen de la última Era del Hielo patalear histéricamente contra hombres que quieren un futuro mejor para nuestra Revolución y nuestra patria?
Este musteriense, desde que se asomó al ruedo, lo hizo en plan de ataque, con intenciones de descalificar a los que opinan diferente, nunca su intención fue dialogar, ni debatir, solo desautorizar.
Para que el lector comprenda, veamos algunos de sus improperios contra aquellos que opinamos diferente: -“guatacas” y “chicharrones”; “dispuestos a aplaudir lo que no comprenden pero bien entienden, porque piensan en hacerse permanentemente seguidores incondicionales de los jefes, también de los “amigos” y de otros individuos con el objetivo de ganarse su confianza y favores”; “son hasta capaces de traicionarlos ya que en el fondo de su modo de vida e intelectualmente son unos mediocres opináticos y unos oportunistas”; “criticones a ultranza, abiertos y encubiertos, son esos que sin decir su nombre, o haciéndolo, se atreven a someterlo todo a una crítica despiadada y destructiva, con el fin de hacerse pasar como las personas-mentes y las lenguas más irreverentes y subversivas”;“lo peligroso de estos individuos amparados en seudónimos, es que se dan el lujo de pasar por revolucionarios a ultranza, de ser poseedores de toda la verdad e incluso, haciéndose los castos y modestos, de una parte de esa interpretación de la realidad que intentan vendérnosla como auténtica”.
Sigue en sus ditirambos, “El Francotirador del Cauto con sus aires doctorales”; ¿Por qué viene esa aclaración de Obama y de su traductor el “francotirador”? ; “El “francotirador” de marras, comienza a atacar al presidente nicaragüense Daniel Ortega, sin compasión y dice que este debió decir en la Cumbre, en medio de la reunión, todo aquello que el sandinista expuso en la televisión cubana”; “De verdad es que ese francotirador -posición envidiable, pero no muy segura si lo descubren- tiene un sentido del humor muy extraño y anti-latinoamericano, anti-nicaragüense y anticubano; “¿Quién le paga para que denigre a Ortega? ¿Por qué se publica en un medio digital alternativo, que se dice de izquierda, esas sandeces? ¿A quien se pretende engañar? ¿Por qué hay que creerle al “Francotirador del Cauto” y no al presidente Daniel Ortega?”; “¿Quién es el adulón, el guataca y el chicharrón que se ha pasado más de dos años en una esquina de la página cubana de Kaosenlared haciendo malabares a favor del imperio y ahora ataca, decididamente, con un (ir)-realismo de espanto, a Daniel Ortega y su fidelidad hacia la Revolución Cubana, y de paso ataca a Cuba revolucionaria?”
Yo me pregunto si en un frente a frente personal este pamplinoso investigador es capaz de atacar tan groseramente. Se que habla así porque anda medio despistado, pues no vivo en Europa como el dice, sino en Cuba, más puntualmente, aquí en La Habana y muy cerca de su instituto.
Este tipejo es un cobarde cuando afirma que yo tengo una “posición envidiable, pero no muy segura si lo descubren”. Acaso piensa este aprendiz de intelectual y de hombre que me escondo tras un seudo por miedo, no pensó acaso que lo que no quiero es protagonismo alguno.
Ya Isa Conde le restregó por el rostro sus antecedentes revolucionarios, yo también pudiera hacer lo mismo, pero lo único que te diré es que la cobardía no está en ninguna de las acciones de nuestras vidas. Te reitero más, estamos contra toda “meritocracia”, pues es una posición que niega a la juventud sus derechos a decidir y gobernar en nuestra patria.
¿Acaso crees que es necesario que el Francotirador debe ser detenido e ir a pagar por sus opiniones a una oscura celda en una prisión? Déjeme decirle que eso poco me importa, porque lo único que he hecho es ejercer mi derecho a pensar y a decir lo que creo. Ansiar tal cosa ya te ubica en un sector muy oscuro de nuestra sociedad.
Es infame acusar a alguien que exprese sus ideas de ser pagados por el enemigo. Aquí el único que recibe un salario del estado cubano por investigar y escribir es usted. Aseguro que no es usted de esos que habló Martí que poseen el decoro de muchos. Esta usted sin decoro, amigo, si quiere podemos prestarle alguno.
No somos mercenarios de la pluma, sino defensores de ideas. Las loas se las dejamos a otros, nuestra intención es analizar y proponer lo que creemos es positivo para nuestra patria, criticar lo que consideramos hace daño a la Revolución.
Le aconsejo ponga su mirilla en algo más fructífero para nuestra patria y deje de hacerle caso al que se lo ordena. Es más, dígale a su amo que busque una pluma mejor, a usted le faltan neuronas. ¿Tuvo algún accidente en su vida? ¿Le trepanaron el cráneo?
Si quieres podemos darte un círculo de estudio para retrasados y explicarte que la Perestroika en sí no era contrarrevolucionaria, lo que sucedió es que no había Partido que canalizara esas ideas nuevas para transformar la sociedad soviética, para que evolucionara el socialismo estatizado, estaliniano y burocratizado soviético. No le carguemos el San Benito del descalabro del socialismo a la perestroika. Las causas del descalabro preceden a la perestroika, no son consecuencia de ella. ¿Es usted aspirante a investigador, Doctor?
¿Por qué usted afirma que nosotros hablamos contra Cuba cuando siempre lo que hemos es censurado a la burocracia? ¿Es para usted Cuba y burocracia la misma cosa? El error es suyo, no nuestro.
Por otra parte, ¿Quién te da tantos datos sobre la vida de Isa Conde? ¿Tienes amigos en algún lugar específico donde se guardan ese tipo de informaciones? Oye, sabes más de Isa Conde que el propio Narciso.
Probablemente el compañero Narciso no este de acuerdo con esta defensa, pero le pido permiso para decir. ¡Que miserable eres Capote!, cuando tu ni chupabas biberón, Narciso estaba peleando contra los marines yanquis en las calles de Santo Domingo. Mientras tú escribías sandeces, Narciso estaba con la FARC en sus campamentos en territorio colombiano. Además de irrespetuoso te podríamos decir otros calificativos, porque Narciso es un viejo luchador latinoamericano. Tu chovinismo nacional es de tal envergadura que hasta los revolucionarios románticos del Siglo XIX se avergonzarían de ello.
Así que para que un revolucionario pueda dar una opinión primero tiene que hacer una revolución en su país, ponerse frente a ella o participar como soldado, pues déjeme decirle que ha dejado usted a toda la izquierda mundial sin oportunidad alguna de opinar.
Por demás, de acuerdo a su sugerencia, nosotros quedamos incluidos como soldados y debes respetar nuestros criterios.
Por último, te insto a que hagas un análisis sobre nuestra situación socioeconómica y política y propongas tus criterios de cómo salir de esta crisis. Sería entonces más agradable leerte.
¿Dios Mío? Terminando este artículo veo uno del compañero Almaguer desde Isla Verde, Canarias, en defensa del compañero Capote. ¡Pero Almaguer! En medio de esta tremebunda crisis ¿que tú haces en España? No te das cuenta que eso te descalifica de acuerdo a tu amigo Capote. Si vas a regresar de inmediato, acuérdate de recoger la dieta.
10 de agosto del 2009.
miércoles, 12 de agosto de 2009
martes, 4 de agosto de 2009
El VI Congreso del Partido
Riflexiones.
Ojalá que el próximo Congreso del Partido no sea el último que desarrollen los comunistas cubanos en la historia de nuestra patria, porque tanto hemos alargado ese evento, que cuando lo celebren pocos tendrán la esperanza que tal conclave traiga algo positivo para nuestro país.
Para mí, no se para ustedes, la justificación de que no puede ser un evento más, nada tiene que ver con el tiempo, y considero que un acontecimiento de esa magnitud depende más de la inteligencia y las concepciones del hombre de cómo transformar una sociedad, que del elemento tiempo, artificio que solo trata de establecer un compás de espera en la falsa expectativa de que la remodelación actual del estado pueda fructificar.
Y se preconiza nuevamente la catarsis cuando se establece la necesidad de analizar con la población en su conjunto los temas del congreso y solo realizarlo cuando este “gran proceso” haya terminado. Y me pregunto ¿Qué pasó con las propuestas realizadas por nuestro pueblo hace dos años? ¿Es que vamos de nuevo a iniciar similar consulta con la población cubana?
Lo dicho, dicho está. El pueblo desde entonces confió en que se tomarían medidas y fijaba su esperanza en el Congreso del Partido, que ahora pasa a las calendas griegas.
Que nadie se ponga bravo si en esas próximas reuniones de catarsis se levante un borrachito, como en el cuento de la iglesia, y diga:
- Lo mismito del año pasado.
Creo que se puede dar un Congreso de verdad, buscándole soluciones a los problemas y mirando hacia el futuro, sin tantas dilaciones en el tiempo, por supuesto, entiéndase como pueblo también a todos aquellos que en los últimos años han hecho propuestas que nadie en la dirección del Partido y el Estado ha respondido.
Entiéndase también, que si volvemos a dar esas reuniones de catarsis debemos prever la inversión en unas cuantas toneladas de papel, para que los medios informativos puedan dar a conocer a la población lo que plantean los obreros en las empresas de las distintas provincias, y no como en la ocasión pasada, que solo se informó la cantidad de planteamientos, pero no sus contenidos.
Según la prensa tales opiniones del pueblo iban a ser analizadas por el Partido y el Estado, quien hasta ahora solo ha tenido el silencio como respuesta, aunque al parecer, no fueron suficientes planteamientos y hay que venir por la segunda vuelta.
Causa perplejidad la afirmación de que el VII Pleno del Comité Central acordó posponer la realización del VII Congreso “hasta que se haya vencido esta crucial etapa de preparación previa”. Alguien tiene alguna idea de cuando venceremos esa etapa, sobre todo con los métodos de más estatismo y menos socialismo aplicados en el país.
Entonces, eso ¿para cuando queda?
Otro de los acuerdos del Pleno fue desarrollar el Ejercicio Estratégico Bastión 2009 y cuestiono ¿Cuánto cuesta en combustible, alimentos, y demás recursos la realización de ese ejercicio militar? ¿Es aconsejable ese gasto en momentos en que ni siquiera creceremos un 2 por ciento este año?
La argumentación primaria de la decisión esta basada en la necesidad de incrementar la capacidad defensiva del país. Indiscutiblemente que estamos siendo dirigidos por militares, y no está demás recordar quelas Fuerzas armadas siguen siendo el pueblo uniformado, pero mejor pagado, con relación al resto de la población.
Estudiando la historia de la humanidad reciente podemos comprobar que lo decisivo en el enfrentamiento al enemigo no son los tanques y cañones, sino el espíritu de defensa del pueblo, que con simples fusiles es capaz de aniquilar y hacer pagar caro cualquier agresión del imperialismo.
Ese cuento de que ahí viene el lobo para justificar los gastos de defensa es un argumento ya gastado. Si en 50 años no hemos logrado estar preparados, que pase un año más no importa, o es que los militares cubanos no pueden prescindir de sus jueguitos militares por un año más.
Y creo de tal manera aún sabiendo que Estados Unidos reaviva sus planes de agresión contra América Latina; que el golpe de Estado en Honduras sienta un precedente negativo en el hemisferio; que en Julio del 2008 la marina estadounidense restableció a la Cuarta Flota, que abarca América del Sur y Central, y el Caribe y también en esa fecha, el director de operaciones de las Fuerzas Aéreas Estadounidenses del Sur, el coronel Jim Russell, defendió que las tropas que se estaban retirando de Iraq fueran re desplegadas en el Comando Sur del Pentágono que comprende América del Sur y Central, y el Caribe.
Pero nada de eso es nuevo para los cubanos. Hace cinco décadas estamos en las mismas, con el coco acechando y nosotros haciéndole el juego al coco. El coco que venga, ya verá como lo recibiremos.
Es más, si queremos aumentar nuestra capacidad defensiva volquemos nuestros esfuerzos, recursos y nuestra inteligencia a construir un socialismo verdadero en nuestra patria, a lograr una economía fuerte, no hay mejor armamento que un pueblo dichoso y entusiasta por su patria.
Si Bush anunció su victoria desde un portavión exclamando “misión cumplida” los cubanos sabemos que es un mentiroso, desde entonces el pueblo iraquí le ha hecho pagar cara su agresión, como se la haremos pagar también si osa poner una bota sobre nuestro suelo.
Los enfrentamientos entre ejércitos no deciden la batalla de estos tiempos, es la lucha decidida de los pueblos quienes derrotan al agresor.
Si realmente quieren potenciar la capacidad defensiva del pueblo cubano establezcan un control más severo en los entrenamientos de las Milicias de Tropas Territoriales y a los reservistas, quienes tras ser movilizados vienen defraudados por la pérdida de tiempo como consecuencia de la falta de calidad de los entrenamientos.
He ahí el potencial defensivo que no debemos subestimar.
francotiradordelcauto@yahoo.es
http://francotiradordelcauto.blogspot.com/
http://francotiradordelcauto.blogia.com/
Ojalá que el próximo Congreso del Partido no sea el último que desarrollen los comunistas cubanos en la historia de nuestra patria, porque tanto hemos alargado ese evento, que cuando lo celebren pocos tendrán la esperanza que tal conclave traiga algo positivo para nuestro país.
Para mí, no se para ustedes, la justificación de que no puede ser un evento más, nada tiene que ver con el tiempo, y considero que un acontecimiento de esa magnitud depende más de la inteligencia y las concepciones del hombre de cómo transformar una sociedad, que del elemento tiempo, artificio que solo trata de establecer un compás de espera en la falsa expectativa de que la remodelación actual del estado pueda fructificar.
Y se preconiza nuevamente la catarsis cuando se establece la necesidad de analizar con la población en su conjunto los temas del congreso y solo realizarlo cuando este “gran proceso” haya terminado. Y me pregunto ¿Qué pasó con las propuestas realizadas por nuestro pueblo hace dos años? ¿Es que vamos de nuevo a iniciar similar consulta con la población cubana?
Lo dicho, dicho está. El pueblo desde entonces confió en que se tomarían medidas y fijaba su esperanza en el Congreso del Partido, que ahora pasa a las calendas griegas.
Que nadie se ponga bravo si en esas próximas reuniones de catarsis se levante un borrachito, como en el cuento de la iglesia, y diga:
- Lo mismito del año pasado.
Creo que se puede dar un Congreso de verdad, buscándole soluciones a los problemas y mirando hacia el futuro, sin tantas dilaciones en el tiempo, por supuesto, entiéndase como pueblo también a todos aquellos que en los últimos años han hecho propuestas que nadie en la dirección del Partido y el Estado ha respondido.
Entiéndase también, que si volvemos a dar esas reuniones de catarsis debemos prever la inversión en unas cuantas toneladas de papel, para que los medios informativos puedan dar a conocer a la población lo que plantean los obreros en las empresas de las distintas provincias, y no como en la ocasión pasada, que solo se informó la cantidad de planteamientos, pero no sus contenidos.
Según la prensa tales opiniones del pueblo iban a ser analizadas por el Partido y el Estado, quien hasta ahora solo ha tenido el silencio como respuesta, aunque al parecer, no fueron suficientes planteamientos y hay que venir por la segunda vuelta.
Causa perplejidad la afirmación de que el VII Pleno del Comité Central acordó posponer la realización del VII Congreso “hasta que se haya vencido esta crucial etapa de preparación previa”. Alguien tiene alguna idea de cuando venceremos esa etapa, sobre todo con los métodos de más estatismo y menos socialismo aplicados en el país.
Entonces, eso ¿para cuando queda?
Otro de los acuerdos del Pleno fue desarrollar el Ejercicio Estratégico Bastión 2009 y cuestiono ¿Cuánto cuesta en combustible, alimentos, y demás recursos la realización de ese ejercicio militar? ¿Es aconsejable ese gasto en momentos en que ni siquiera creceremos un 2 por ciento este año?
La argumentación primaria de la decisión esta basada en la necesidad de incrementar la capacidad defensiva del país. Indiscutiblemente que estamos siendo dirigidos por militares, y no está demás recordar quelas Fuerzas armadas siguen siendo el pueblo uniformado, pero mejor pagado, con relación al resto de la población.
Estudiando la historia de la humanidad reciente podemos comprobar que lo decisivo en el enfrentamiento al enemigo no son los tanques y cañones, sino el espíritu de defensa del pueblo, que con simples fusiles es capaz de aniquilar y hacer pagar caro cualquier agresión del imperialismo.
Ese cuento de que ahí viene el lobo para justificar los gastos de defensa es un argumento ya gastado. Si en 50 años no hemos logrado estar preparados, que pase un año más no importa, o es que los militares cubanos no pueden prescindir de sus jueguitos militares por un año más.
Y creo de tal manera aún sabiendo que Estados Unidos reaviva sus planes de agresión contra América Latina; que el golpe de Estado en Honduras sienta un precedente negativo en el hemisferio; que en Julio del 2008 la marina estadounidense restableció a la Cuarta Flota, que abarca América del Sur y Central, y el Caribe y también en esa fecha, el director de operaciones de las Fuerzas Aéreas Estadounidenses del Sur, el coronel Jim Russell, defendió que las tropas que se estaban retirando de Iraq fueran re desplegadas en el Comando Sur del Pentágono que comprende América del Sur y Central, y el Caribe.
Pero nada de eso es nuevo para los cubanos. Hace cinco décadas estamos en las mismas, con el coco acechando y nosotros haciéndole el juego al coco. El coco que venga, ya verá como lo recibiremos.
Es más, si queremos aumentar nuestra capacidad defensiva volquemos nuestros esfuerzos, recursos y nuestra inteligencia a construir un socialismo verdadero en nuestra patria, a lograr una economía fuerte, no hay mejor armamento que un pueblo dichoso y entusiasta por su patria.
Si Bush anunció su victoria desde un portavión exclamando “misión cumplida” los cubanos sabemos que es un mentiroso, desde entonces el pueblo iraquí le ha hecho pagar cara su agresión, como se la haremos pagar también si osa poner una bota sobre nuestro suelo.
Los enfrentamientos entre ejércitos no deciden la batalla de estos tiempos, es la lucha decidida de los pueblos quienes derrotan al agresor.
Si realmente quieren potenciar la capacidad defensiva del pueblo cubano establezcan un control más severo en los entrenamientos de las Milicias de Tropas Territoriales y a los reservistas, quienes tras ser movilizados vienen defraudados por la pérdida de tiempo como consecuencia de la falta de calidad de los entrenamientos.
He ahí el potencial defensivo que no debemos subestimar.
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martes, 21 de julio de 2009
El reto cubano
Riflexiones
Pienso que para los intelectuales cubanos analizar y poner en negritas sus consideraciones se convierte en un reto de altura, y lo aprecio en el artículo de Aurelio Alonso, publicado en este medio, que versa sobre como la economía se convierte en el reto del cubano.
Este y el de Narciso Isa Conde, son los mejores artículos que he leído últimamente sobre la economía cubana, pero como análisis al fin hay cosillas que quiero comentar en aras del debate y el entendimiento, que es el objetivo primordial de esta sección.
Aurelio Alonso habla del socialismo en Cuba, cuando en la isla, ni en ninguna otra parte del mundo existió socialismo en el siglo XX ni en lo que va del XXI. Si bien el autor a lo largo del documento descaracteriza ese socialismo estatal por inoperante, es inadecuado afirmar que en Cuba hubo un proceso de socialización.
En 1959 estaba la propiedad más socializada que ahora, porque miles de capitalistas eran dueños de los medios de producción, y de la noche a la mañana esos medios pasaron a manos del estado, como único propietario: eso de que los obreros son dueño de los medios de producción o de que es propiedad del pueblo se muestra cada vez más como una falacia.
Afirma el autor que probablemente la intensidad de la confrontación con Estados Unidos llevó al proyecto cubano a una radicalidad diferente de la que contenía su enunciado inicial y es cierto, fue menos radical el proceso, porque en el programa del Moncada se hablaba de un 30 por ciento de las ganancias para los obreros, lo cual daba a estos un sentido de pertenencia de los medios de producción que no han alcanzado aún hoy en día.
Lo verdaderamente revolucionario del socialismo concebido por los cabezones que lo describieron estriba en la socialización de los medios de producción, lo que equivale a que el productor sea el dueño real de los medios con los que produce, y no que el estado se apropie ilegalmente de los mismos,
El obrero cubano al cabo de 50 años aprecia que la bandera cambio de manos, pasó de la burguesía cubana a un estado que en su desarrollo creo un nuevo estamento, que no es precisamente obrero, sino la burocracia y una nueva modalidad, el inmovilismo, que resguarda sus intereses creados.
No veo por ninguna parte del artículo de Alonso un problema tan clave como este, ni la afirmación de que mientras el estado posea para sí esos medios, ningún reto socialista será posible para los cubanos.
Es muy interesante entrar a detallar las causales del camino recorrido, pero, de verdad Alonso, ese pasado de causas solo debe servirnos para afianzarnos en el porvenir, que no debe ser más de la misma cosa que hemos tenido.
¿Cuán interesante puede ser para el cubano los índices de IDH que poseemos si cada vez que se levanta en la mañana tiene los mismos problemas que ayer y las mismas posibilidades de resolverlos: ninguna?
El inmovilismo nos mata
¿Puede citarme alguna declaración oficial que muestre acuerdo con eso que usted afirma de que “la idea de que más estatal quiere decir más socialista y más radical, no deja de ser también dogmática y equivocada”?
Solo acérquese a la última reunión de nuestra Asamblea Nacional y a las ulteriores decisiones del Consejo de Estado a ver si alguna no está dirigida a afianzar el estatismo sobre nuestra realidad, sin poder prever que el tomate y el boniato se pudra en el campo por falta de una gestión eficaz de la burocracia.
Si Mesa Lago registra hasta hoy nueve cambios de dirección en la política económica cubana y. Omar Everleny distingue cinco, en ello nada altera la situación particular de cada cubano, para los que solo hubo una sola etapa en estas cinco décadas: estudio, trabajo y fusil y en los últimos veinte años salarios misérrimos, a vivir del invento o de la remesa de los gusanos convertidos hoy en mariposas.
Alonso, el pueblo padece, el pueblo se desespera, el pueblo ansía el cambio y en esa desesperanza solo queda algo positivo: aún confían en que esa vanguardia histórica recapacite y comience a caminar por el verdadero derrotero socialista.
Afirma usted que se mantuvo la orientación socialista radical y, confunde el apellido de nuevo, hay radicalismo, pero no socialismo, y si se mantienen las prioridades hacia las realizaciones de justicia social y equidad con el énfasis en la búsqueda de respuesta a las necesidades de la salud y la educación, no es menos cierto, y lo puede apreciar usted de forma tangible, que ambos sectores están en una seria crisis.
Que al cabo de 50 años sean estos los únicos logros deja mucho que desear, sobre todo cuando por el sendero perdimos la capacidad de producir y ser autosuficientes en alimentación. Hasta el azúcar emigró, hermano. Es que ya ni siquiera se si es correcto hablar de economía, para definir el desastre de nuestra realidad.
Cómo podemos mantener una buena educación y salud pública en un país en crisis, por supuesto que también esas esferas entran en trance. Puede usted explicarme porque si el sistema de salud cubano es tan bueno la burocracia solo se atiende en hospitales de punta como Cimeq, Cira García o buscan cirujanos extranjeros para sus operaciones.
El cubano de a pie a sudar y a hacer la cola o a ser tratado por un médico de consultorio, que a veces no tiene ni aspirina que darte. Y si tienes que operarte, pues un turno para de aquí a seis meses, o te buscas un amigo o pagas por la izquierda con divisas, que aquí vale mucho.
Alonso, los hijos de los obreros no van a conferencias a Canadá o a Europa, ni se casan con extranjera pudientes, ni tienen cuentas bancarias en lugar alguno, para ellos es que tenemos que hablar, si usted les habla de Mesa Lago no generalice los estudios de ese economista y hablar solo de etapas de la economía cubana..
Por ejemplo le faltó decirles a los lectores que ese economista cubano prueba
con estadísticas oficiales el deterioro de los indicadores sociales entre 1989 y 1994 y que desde entonces hay una recuperación lenta y errática y parcial de esos indicadores, y unos pocos de ellos siguen aún por debajo de los niveles anteriores a la crisis.
Que la calidad de los servicios de salud se ha deteriorado y el acceso a los servicios médicos ha caído desde 2003 debido a que al menos un tercio de ellos está trabajando en el exterior, principalmente en Venezuela.
Que el déficit de viviendas se duplicó entre 1989 y 2008, en parte debido a la destrucción causada por los huracanes, pero también por la edificación insuficiente, la incapacidad de la agencia estatal encargada del mantenimiento, la escasez de materiales de construcción y las restricciones impuestas a los propietarios de casas para repararlas.
Que el salario y la pensión promedio ajustados a la inflación, no obstante los incrementos hechos en el 2005, estaba a fines del año pasado, 77 por ciento por debajo del nivel de 1989, y hay un incremento notable de
la desigualdad en el ingreso.
Según Mesa Lao, economistas cubanos y extranjeros indican un aumento del coeficiente Gini que mide la desigualdad en 64 por ciento entre 1989 y 1999 y debe haber sido mayor después.
El economista cubano, residente en Pittsburgh, recuerda que después del vivo debate sobre el cambio fomentado por el discurso del presidente Raúl Castro en 2007, éste ha tomado un nuevo rumbo (el noveno) al introducir una serie de medidas flexibilizadoras positivas, pero salvo la entrega en usufructo de tierras estatales ociosas, ninguna otra tiene el carácter estructural que él anunció en 2007; además la enorme mayoría de las reformas propuestas por economistas cubanos en el debate no ha sido implementada, y hay un estancamiento o desaceleración de dichas reformas desde septiembre de 2008.
Luego usted justifica con que se aceptaba un solo socialismo, el que Moscú había bautizado como «real».y que se creó a partir de entonces un nuevo patrón de dependencia económica exterior. Le pregunto ¿cuando no hemos dependido del exterior?. Le pregunto que hicimos con toda esa ayuda económica que nos dio la Unión Soviética. Le cuestiono más ¿ alguna vez en la vida no podemos ser originales y dejar de copiar? Y me cuestiono cuando los intelectuales cubanos se harán sentir con valentía en su discurso, obviando todo lo apologético. Lo malo es malo, aunque lo edulcores sigue siendo malo.
No es usted realista cuando afirma que la ayuda soviética proporcionó crecimiento económico sostenido durante casi dos décadas y un nivel de satisfacción muy equitativo de las necesidades de la población, aunque esta prueba de estabilidad tampoco sirviera para mitigar los rigores de la hostilidad norteamericana.
No hubo tal crecimiento económico, era ficticio, eramoas unos hijos bobos que vivían del burocratismo soviético, porque ese supuesto crecimiento económico se esfumó con la caída del muro de Berlín. Era una mano solidaria que se retiró dejando la nuestra vacía.
Estoy muy de acuerdo con usted en que la inviabilidad no expresa una magnitud sistémica, sino que se debe al fracaso de un experimento histórico, y por tanto comienza el dilema de encontrar el camino del “socialismo viable”.
En una ocasión hablaba con un viejo economista, de esos que se educaron en el capitalismo, y este despotricaba porque en las empresas cubanas se había asentado la idea de la contabilidad confiable y la no confiable.
-No compañero, hay contabilidad o no hay contabilidad. Los apellidos en la contabilidad no existen, despotricaba el viejo.
Igual le afirmó ahora, no hay socialismo viable o no viable, se construye el socialismo o no. Lo demás es cualquier otra sociedad alternativa, pero no es socialismo. No le demos esa oportunidad de elegir a los burócratas,
Más adelante una afirmación suya insoslayable, en la Isla no se removió la estructura de poder, ese fue el gran problema, el estado siguió siendo dueño de los medios de producción y el burócrata pegó con goma loca los huevos al buró.
Y los efectos inevitable del período especial usted ni siquiera los roza, fue el estacazo más demoledor que pudo recibir la ideología, la ética y la moral del cubano en el siglo XX, como consecuencia de lo que usted menciona: “la desvalorización del salario, la depauperación de las condiciones de vida y la ruptura de los patrones de igualdad— fueron sumamente severos, y acentuaron las condiciones de austeridad para la población”.
Lo inaudito de ello, y lo creíble por nuestra historia de lucha, es que a pesar de todo, seguimos pensando en la posibilidad de que el socialismo del que nos hablaran Marx y Engels aún tiene posibilidades de desarrollo en nuestro caimán, aún se percibe por el pueblo como una salida necesaria.
Luego en su análisis hace usted una comparación de pobrezas en el mundo para ahondar en que no nos va tan mal. Yo no se cuanto esfuerzo han hecho esos pobres del mundo para salir de la pobreza, lo que si se es que nosotros los cubanos hemos hecho demasiado, hemos resistido a pie firme al imperio más poderoso de la historia, y ya por ese simple hecho, como dijo el Comandante una vez, merecemos la victoria.
Esa victoria que merecemos es el socialismo.
Finalmente menciona usted que, no sería posible hablar en rigor de una recuperación económica hasta que se iniciaron cambios en el escenario latinoamericano que propiciarían para Cuba una nueva perspectiva de integración. Déjeme decirle que no estoy muy seguro de esa afirmación, porque el secretismo de nuestro estado en ocasiones no nos permite tener a mano toda la información necesaria para aseverar sin temor un criterio. Ya se rumora la inmensa deuda que tiene Cuba con el estado Venezolano.
De cualquier forma me parece que esos cambios en el escenario del continente, pues no creo que solo ataña a la América Latina, son positivos desde el punto de vista político, pero en el plano económico lo vital está dentro de nuestras fronteras. Mañana cambia la escena y seguimos en las mismas, como nos pasó con los soviéticos. Solo seremos fuertes cuando seamos autosuficientes, o cuando produzcamos lo necesario para ser autosuficientes.
Yo no se quien ha repensado, como usted dice, nuestra transición socialista, si la repensó usted, otros intelectuales sin poder o yo es otra cosa, pero no me diga que lo ha hecho el burócrata que vacila la vida y piensa en el atajo más corto para llegar al capitalismo. Amigo, ni siquiera han situado la fecha del próximo Congreso, seguimos, como usted dice, con los remiendos y soluciones parciales a problemas concretos; de estrategia, nada.
Me uno firmemente a usted cuando afirma que “se rebela la necesidad de posibilitar mejor vida sin más gasto. Se rebela la urgencia de dar un carácter más orgánico al rescate y la protección del ambiente. Se rebela la tarea inaplazable de hacer nacer al fin la democracia”. Aplaudo su deseo de “permitir que el pueblo asuma cada vez más un protagonismo en lo que se construye. Que algún día las masas se pongan en condiciones de participar cada vez más —como diría Ernesto Che Guevara— en la decisión de qué parte de los ingresos de la sociedad va al consumo y qué parte a la acumulación”
Francotirador del Cauto
francotiradordelcauto@yahoo.es
http://francotiradordelcauto.blogspot.com/http://francotiradordelcauto.blogia.com/
Pienso que para los intelectuales cubanos analizar y poner en negritas sus consideraciones se convierte en un reto de altura, y lo aprecio en el artículo de Aurelio Alonso, publicado en este medio, que versa sobre como la economía se convierte en el reto del cubano.
Este y el de Narciso Isa Conde, son los mejores artículos que he leído últimamente sobre la economía cubana, pero como análisis al fin hay cosillas que quiero comentar en aras del debate y el entendimiento, que es el objetivo primordial de esta sección.
Aurelio Alonso habla del socialismo en Cuba, cuando en la isla, ni en ninguna otra parte del mundo existió socialismo en el siglo XX ni en lo que va del XXI. Si bien el autor a lo largo del documento descaracteriza ese socialismo estatal por inoperante, es inadecuado afirmar que en Cuba hubo un proceso de socialización.
En 1959 estaba la propiedad más socializada que ahora, porque miles de capitalistas eran dueños de los medios de producción, y de la noche a la mañana esos medios pasaron a manos del estado, como único propietario: eso de que los obreros son dueño de los medios de producción o de que es propiedad del pueblo se muestra cada vez más como una falacia.
Afirma el autor que probablemente la intensidad de la confrontación con Estados Unidos llevó al proyecto cubano a una radicalidad diferente de la que contenía su enunciado inicial y es cierto, fue menos radical el proceso, porque en el programa del Moncada se hablaba de un 30 por ciento de las ganancias para los obreros, lo cual daba a estos un sentido de pertenencia de los medios de producción que no han alcanzado aún hoy en día.
Lo verdaderamente revolucionario del socialismo concebido por los cabezones que lo describieron estriba en la socialización de los medios de producción, lo que equivale a que el productor sea el dueño real de los medios con los que produce, y no que el estado se apropie ilegalmente de los mismos,
El obrero cubano al cabo de 50 años aprecia que la bandera cambio de manos, pasó de la burguesía cubana a un estado que en su desarrollo creo un nuevo estamento, que no es precisamente obrero, sino la burocracia y una nueva modalidad, el inmovilismo, que resguarda sus intereses creados.
No veo por ninguna parte del artículo de Alonso un problema tan clave como este, ni la afirmación de que mientras el estado posea para sí esos medios, ningún reto socialista será posible para los cubanos.
Es muy interesante entrar a detallar las causales del camino recorrido, pero, de verdad Alonso, ese pasado de causas solo debe servirnos para afianzarnos en el porvenir, que no debe ser más de la misma cosa que hemos tenido.
¿Cuán interesante puede ser para el cubano los índices de IDH que poseemos si cada vez que se levanta en la mañana tiene los mismos problemas que ayer y las mismas posibilidades de resolverlos: ninguna?
El inmovilismo nos mata
¿Puede citarme alguna declaración oficial que muestre acuerdo con eso que usted afirma de que “la idea de que más estatal quiere decir más socialista y más radical, no deja de ser también dogmática y equivocada”?
Solo acérquese a la última reunión de nuestra Asamblea Nacional y a las ulteriores decisiones del Consejo de Estado a ver si alguna no está dirigida a afianzar el estatismo sobre nuestra realidad, sin poder prever que el tomate y el boniato se pudra en el campo por falta de una gestión eficaz de la burocracia.
Si Mesa Lago registra hasta hoy nueve cambios de dirección en la política económica cubana y. Omar Everleny distingue cinco, en ello nada altera la situación particular de cada cubano, para los que solo hubo una sola etapa en estas cinco décadas: estudio, trabajo y fusil y en los últimos veinte años salarios misérrimos, a vivir del invento o de la remesa de los gusanos convertidos hoy en mariposas.
Alonso, el pueblo padece, el pueblo se desespera, el pueblo ansía el cambio y en esa desesperanza solo queda algo positivo: aún confían en que esa vanguardia histórica recapacite y comience a caminar por el verdadero derrotero socialista.
Afirma usted que se mantuvo la orientación socialista radical y, confunde el apellido de nuevo, hay radicalismo, pero no socialismo, y si se mantienen las prioridades hacia las realizaciones de justicia social y equidad con el énfasis en la búsqueda de respuesta a las necesidades de la salud y la educación, no es menos cierto, y lo puede apreciar usted de forma tangible, que ambos sectores están en una seria crisis.
Que al cabo de 50 años sean estos los únicos logros deja mucho que desear, sobre todo cuando por el sendero perdimos la capacidad de producir y ser autosuficientes en alimentación. Hasta el azúcar emigró, hermano. Es que ya ni siquiera se si es correcto hablar de economía, para definir el desastre de nuestra realidad.
Cómo podemos mantener una buena educación y salud pública en un país en crisis, por supuesto que también esas esferas entran en trance. Puede usted explicarme porque si el sistema de salud cubano es tan bueno la burocracia solo se atiende en hospitales de punta como Cimeq, Cira García o buscan cirujanos extranjeros para sus operaciones.
El cubano de a pie a sudar y a hacer la cola o a ser tratado por un médico de consultorio, que a veces no tiene ni aspirina que darte. Y si tienes que operarte, pues un turno para de aquí a seis meses, o te buscas un amigo o pagas por la izquierda con divisas, que aquí vale mucho.
Alonso, los hijos de los obreros no van a conferencias a Canadá o a Europa, ni se casan con extranjera pudientes, ni tienen cuentas bancarias en lugar alguno, para ellos es que tenemos que hablar, si usted les habla de Mesa Lago no generalice los estudios de ese economista y hablar solo de etapas de la economía cubana..
Por ejemplo le faltó decirles a los lectores que ese economista cubano prueba
con estadísticas oficiales el deterioro de los indicadores sociales entre 1989 y 1994 y que desde entonces hay una recuperación lenta y errática y parcial de esos indicadores, y unos pocos de ellos siguen aún por debajo de los niveles anteriores a la crisis.
Que la calidad de los servicios de salud se ha deteriorado y el acceso a los servicios médicos ha caído desde 2003 debido a que al menos un tercio de ellos está trabajando en el exterior, principalmente en Venezuela.
Que el déficit de viviendas se duplicó entre 1989 y 2008, en parte debido a la destrucción causada por los huracanes, pero también por la edificación insuficiente, la incapacidad de la agencia estatal encargada del mantenimiento, la escasez de materiales de construcción y las restricciones impuestas a los propietarios de casas para repararlas.
Que el salario y la pensión promedio ajustados a la inflación, no obstante los incrementos hechos en el 2005, estaba a fines del año pasado, 77 por ciento por debajo del nivel de 1989, y hay un incremento notable de
la desigualdad en el ingreso.
Según Mesa Lao, economistas cubanos y extranjeros indican un aumento del coeficiente Gini que mide la desigualdad en 64 por ciento entre 1989 y 1999 y debe haber sido mayor después.
El economista cubano, residente en Pittsburgh, recuerda que después del vivo debate sobre el cambio fomentado por el discurso del presidente Raúl Castro en 2007, éste ha tomado un nuevo rumbo (el noveno) al introducir una serie de medidas flexibilizadoras positivas, pero salvo la entrega en usufructo de tierras estatales ociosas, ninguna otra tiene el carácter estructural que él anunció en 2007; además la enorme mayoría de las reformas propuestas por economistas cubanos en el debate no ha sido implementada, y hay un estancamiento o desaceleración de dichas reformas desde septiembre de 2008.
Luego usted justifica con que se aceptaba un solo socialismo, el que Moscú había bautizado como «real».y que se creó a partir de entonces un nuevo patrón de dependencia económica exterior. Le pregunto ¿cuando no hemos dependido del exterior?. Le pregunto que hicimos con toda esa ayuda económica que nos dio la Unión Soviética. Le cuestiono más ¿ alguna vez en la vida no podemos ser originales y dejar de copiar? Y me cuestiono cuando los intelectuales cubanos se harán sentir con valentía en su discurso, obviando todo lo apologético. Lo malo es malo, aunque lo edulcores sigue siendo malo.
No es usted realista cuando afirma que la ayuda soviética proporcionó crecimiento económico sostenido durante casi dos décadas y un nivel de satisfacción muy equitativo de las necesidades de la población, aunque esta prueba de estabilidad tampoco sirviera para mitigar los rigores de la hostilidad norteamericana.
No hubo tal crecimiento económico, era ficticio, eramoas unos hijos bobos que vivían del burocratismo soviético, porque ese supuesto crecimiento económico se esfumó con la caída del muro de Berlín. Era una mano solidaria que se retiró dejando la nuestra vacía.
Estoy muy de acuerdo con usted en que la inviabilidad no expresa una magnitud sistémica, sino que se debe al fracaso de un experimento histórico, y por tanto comienza el dilema de encontrar el camino del “socialismo viable”.
En una ocasión hablaba con un viejo economista, de esos que se educaron en el capitalismo, y este despotricaba porque en las empresas cubanas se había asentado la idea de la contabilidad confiable y la no confiable.
-No compañero, hay contabilidad o no hay contabilidad. Los apellidos en la contabilidad no existen, despotricaba el viejo.
Igual le afirmó ahora, no hay socialismo viable o no viable, se construye el socialismo o no. Lo demás es cualquier otra sociedad alternativa, pero no es socialismo. No le demos esa oportunidad de elegir a los burócratas,
Más adelante una afirmación suya insoslayable, en la Isla no se removió la estructura de poder, ese fue el gran problema, el estado siguió siendo dueño de los medios de producción y el burócrata pegó con goma loca los huevos al buró.
Y los efectos inevitable del período especial usted ni siquiera los roza, fue el estacazo más demoledor que pudo recibir la ideología, la ética y la moral del cubano en el siglo XX, como consecuencia de lo que usted menciona: “la desvalorización del salario, la depauperación de las condiciones de vida y la ruptura de los patrones de igualdad— fueron sumamente severos, y acentuaron las condiciones de austeridad para la población”.
Lo inaudito de ello, y lo creíble por nuestra historia de lucha, es que a pesar de todo, seguimos pensando en la posibilidad de que el socialismo del que nos hablaran Marx y Engels aún tiene posibilidades de desarrollo en nuestro caimán, aún se percibe por el pueblo como una salida necesaria.
Luego en su análisis hace usted una comparación de pobrezas en el mundo para ahondar en que no nos va tan mal. Yo no se cuanto esfuerzo han hecho esos pobres del mundo para salir de la pobreza, lo que si se es que nosotros los cubanos hemos hecho demasiado, hemos resistido a pie firme al imperio más poderoso de la historia, y ya por ese simple hecho, como dijo el Comandante una vez, merecemos la victoria.
Esa victoria que merecemos es el socialismo.
Finalmente menciona usted que, no sería posible hablar en rigor de una recuperación económica hasta que se iniciaron cambios en el escenario latinoamericano que propiciarían para Cuba una nueva perspectiva de integración. Déjeme decirle que no estoy muy seguro de esa afirmación, porque el secretismo de nuestro estado en ocasiones no nos permite tener a mano toda la información necesaria para aseverar sin temor un criterio. Ya se rumora la inmensa deuda que tiene Cuba con el estado Venezolano.
De cualquier forma me parece que esos cambios en el escenario del continente, pues no creo que solo ataña a la América Latina, son positivos desde el punto de vista político, pero en el plano económico lo vital está dentro de nuestras fronteras. Mañana cambia la escena y seguimos en las mismas, como nos pasó con los soviéticos. Solo seremos fuertes cuando seamos autosuficientes, o cuando produzcamos lo necesario para ser autosuficientes.
Yo no se quien ha repensado, como usted dice, nuestra transición socialista, si la repensó usted, otros intelectuales sin poder o yo es otra cosa, pero no me diga que lo ha hecho el burócrata que vacila la vida y piensa en el atajo más corto para llegar al capitalismo. Amigo, ni siquiera han situado la fecha del próximo Congreso, seguimos, como usted dice, con los remiendos y soluciones parciales a problemas concretos; de estrategia, nada.
Me uno firmemente a usted cuando afirma que “se rebela la necesidad de posibilitar mejor vida sin más gasto. Se rebela la urgencia de dar un carácter más orgánico al rescate y la protección del ambiente. Se rebela la tarea inaplazable de hacer nacer al fin la democracia”. Aplaudo su deseo de “permitir que el pueblo asuma cada vez más un protagonismo en lo que se construye. Que algún día las masas se pongan en condiciones de participar cada vez más —como diría Ernesto Che Guevara— en la decisión de qué parte de los ingresos de la sociedad va al consumo y qué parte a la acumulación”
Francotirador del Cauto
francotiradordelcauto@yahoo.es
http://francotiradordelcauto.blogspot.com/http://francotiradordelcauto.blogia.com/
jueves, 2 de julio de 2009
Estamos en el ruedo
Los cubanos han comenzado a prestarle una mayor atención a los comentarios económicos que el especialista, Ariel Terrero, hace una vez por semana en el programa “Buenos Días” del Canal 10 de la Televisión cubana, y no es que este hacedor de los números proporcione noticias alentadoras de nuestra realidad nacional, sino porque con palabras llanas nos muestra cuan destartalada esta nuestra economía.
¿Causas? Supongo él las conozca, pero en su comparecencia solo puede darnos pálidas soluciones a una situación que solo pueden enfrentarse con un cambio radical en la construcción del socialismo en Cuba.
Resulta que somos un “socialismo” que sufre las consecuencias de las crisis capitalistas. Marx en su tumba debe estar ante ello perplejo, aunque pensará que él, por suerte, ya no está en el ruedo.
En este contexto traigo a colación un análisis que el diario de la juventud cubana publicó el pasado 14 de junio, con el mismo título que el actual comentario, realizado por un equipo de periodistas, quienes tras “desandar el entramado empresarial del país”, nos aseguran que “la crisis no es una entelequia intocable y que sus síntomas –expresa su subtitulo- están entre nosotros, con fábricas afectadas, producciones deprimidas y anuncios de peores contingencias”.
Y leyendo la descripción de Juventud Rebelde nos percatamos oficiosamente de lo que materialmente comprobamos en el vivir diario.
Pero lo que llama la atención del artículo es que en dos páginas que el diario dedica a esta temática solo dan opiniones los directivos, el obrero brilla por su ausencia. Al parecer la vara mágica para la solución de los problemas radica en la buena voluntad, entereza, de la varita mágica de la burocracia que administra nuestra patria, esa que a pesar de la crisis energética aún no ha guardado el carro personal, quise decir estatal, ahora en medio de la crisis, con aire acondicionado, para seguir disfrutando de la pobreza de nuestro llamado socialismo tropical.
Ahora, según los empresarios estatales, “el despilfarro de los recursos económicos y de la energía es consecuencia de la falta de cultura económica”, “existe falta de visión integral a la hora de realizar los procesos inversionistas”, “hay falta de interpretación y de aplicación real de la Resolución Económica del V Congreso del Partido”, “la verticalidad de las orientaciones frena la iniciativa de los empresarios”, “hace falta lograr una mayor coherencia en las empresas”.
Todo esto son justificaciones vanas. Nadie mencionó los bajos salarios de los obreros, el hecho de que nadie cuente con ellos para tomar las decisiones laborales, ni elegir a los dirigentes, la falta de motivación de los trabajadores para el trabajo, el desvío de recursos por los obreros para subsistir en una economía paralela de divisas, la centralización de las decisiones y de los recursos que limitan la iniciativa y la reproducción ampliada de las entidades. Realmente después de leer tales opiniones yo me pregunto cómo es que aún existimos.
La verdad es que el artículo en cuestión solo quiere atemorizar a quienes ya están acostumbrados a las calamidades de nuestra economía, ni una sencilla sugerencia para que el dragón fogoso que nos atenaza el bolsillo pueda ser decapitado.
Para el diario son tan importantes las fábricas de utensilios sanitarios, de envases, de enseres de aluminio, de sellos postales y un poligráfico, que la industria de productos lácteos. Todo es importante para el diario en la etapa de crisis, cuando lo importante es priorizar la industria alimenticia y la producción agrícola. Lo demás, para tiempos mejores, que los indios cubanos vivían con taparrabos.
Ya cuando el año pasado se aprobó el presupuesto de la nación nos pronunciamos contra dificultades que no se enfrentan debidamente por el estado cubano (ver www.kaosenlared.net/noticia/cuba-y-el-presupuesto-del-2009) y es que el problema de nuestro país no lo solucionará la burocracia estatal, sino el pueblo trabajador con un enfoque realmente socialista de nuestra realidad.
Lo sintomático de la actual situación es que no es nueva, Cuba no ha salido de la crisis en que la sumió la desaparición del campo socialista, ni ha salido del período especial iniciado en la década del 90 del siglo pasado; como igual puede aseverarse que no ha caído el socialismo en nuestra isla porque la mayoría del pueblo no se ha levantado de la mesa de juego y persiste en lograr ese socialismo cubano con fuerte presencia de los ideales martianos.
La medalla de oro para el pueblo cubano, ese gran ausente en el análisis del diario de la juventud cubana.
Espero poder ver el día en que nuestra prensa deje de ser oficialista y que los comentarios críticos no tengan que ser editados en medios alternativos. La crisis, estimados colegas, es producto de la contradicción entre capital y trabajo y esa argumentación sólo es factible en los países capitalistas, y en Cuba hay crisis porque no hemos aún abandonado ese campo a pesar de 50 años de Revolución. El obrero cubano, igual que el dominicano o el mexicano, vive de vender en el mercado su fuerza de trabajo, vive de un salario, y eso es capitalismo.
Algo bueno tiene el análisis del diario, podemos darnos cuenta que estamos muy mal, realmente es un buen trabajo descriptivo de algunos aspectos de la enferma economía cubana.
¿Las soluciones de JR donde están?
¿Hay que esperar por un Congreso anunciado sin fecha?
¿Causas? Supongo él las conozca, pero en su comparecencia solo puede darnos pálidas soluciones a una situación que solo pueden enfrentarse con un cambio radical en la construcción del socialismo en Cuba.
Resulta que somos un “socialismo” que sufre las consecuencias de las crisis capitalistas. Marx en su tumba debe estar ante ello perplejo, aunque pensará que él, por suerte, ya no está en el ruedo.
En este contexto traigo a colación un análisis que el diario de la juventud cubana publicó el pasado 14 de junio, con el mismo título que el actual comentario, realizado por un equipo de periodistas, quienes tras “desandar el entramado empresarial del país”, nos aseguran que “la crisis no es una entelequia intocable y que sus síntomas –expresa su subtitulo- están entre nosotros, con fábricas afectadas, producciones deprimidas y anuncios de peores contingencias”.
Y leyendo la descripción de Juventud Rebelde nos percatamos oficiosamente de lo que materialmente comprobamos en el vivir diario.
Pero lo que llama la atención del artículo es que en dos páginas que el diario dedica a esta temática solo dan opiniones los directivos, el obrero brilla por su ausencia. Al parecer la vara mágica para la solución de los problemas radica en la buena voluntad, entereza, de la varita mágica de la burocracia que administra nuestra patria, esa que a pesar de la crisis energética aún no ha guardado el carro personal, quise decir estatal, ahora en medio de la crisis, con aire acondicionado, para seguir disfrutando de la pobreza de nuestro llamado socialismo tropical.
Ahora, según los empresarios estatales, “el despilfarro de los recursos económicos y de la energía es consecuencia de la falta de cultura económica”, “existe falta de visión integral a la hora de realizar los procesos inversionistas”, “hay falta de interpretación y de aplicación real de la Resolución Económica del V Congreso del Partido”, “la verticalidad de las orientaciones frena la iniciativa de los empresarios”, “hace falta lograr una mayor coherencia en las empresas”.
Todo esto son justificaciones vanas. Nadie mencionó los bajos salarios de los obreros, el hecho de que nadie cuente con ellos para tomar las decisiones laborales, ni elegir a los dirigentes, la falta de motivación de los trabajadores para el trabajo, el desvío de recursos por los obreros para subsistir en una economía paralela de divisas, la centralización de las decisiones y de los recursos que limitan la iniciativa y la reproducción ampliada de las entidades. Realmente después de leer tales opiniones yo me pregunto cómo es que aún existimos.
La verdad es que el artículo en cuestión solo quiere atemorizar a quienes ya están acostumbrados a las calamidades de nuestra economía, ni una sencilla sugerencia para que el dragón fogoso que nos atenaza el bolsillo pueda ser decapitado.
Para el diario son tan importantes las fábricas de utensilios sanitarios, de envases, de enseres de aluminio, de sellos postales y un poligráfico, que la industria de productos lácteos. Todo es importante para el diario en la etapa de crisis, cuando lo importante es priorizar la industria alimenticia y la producción agrícola. Lo demás, para tiempos mejores, que los indios cubanos vivían con taparrabos.
Ya cuando el año pasado se aprobó el presupuesto de la nación nos pronunciamos contra dificultades que no se enfrentan debidamente por el estado cubano (ver www.kaosenlared.net/noticia/cuba-y-el-presupuesto-del-2009) y es que el problema de nuestro país no lo solucionará la burocracia estatal, sino el pueblo trabajador con un enfoque realmente socialista de nuestra realidad.
Lo sintomático de la actual situación es que no es nueva, Cuba no ha salido de la crisis en que la sumió la desaparición del campo socialista, ni ha salido del período especial iniciado en la década del 90 del siglo pasado; como igual puede aseverarse que no ha caído el socialismo en nuestra isla porque la mayoría del pueblo no se ha levantado de la mesa de juego y persiste en lograr ese socialismo cubano con fuerte presencia de los ideales martianos.
La medalla de oro para el pueblo cubano, ese gran ausente en el análisis del diario de la juventud cubana.
Espero poder ver el día en que nuestra prensa deje de ser oficialista y que los comentarios críticos no tengan que ser editados en medios alternativos. La crisis, estimados colegas, es producto de la contradicción entre capital y trabajo y esa argumentación sólo es factible en los países capitalistas, y en Cuba hay crisis porque no hemos aún abandonado ese campo a pesar de 50 años de Revolución. El obrero cubano, igual que el dominicano o el mexicano, vive de vender en el mercado su fuerza de trabajo, vive de un salario, y eso es capitalismo.
Algo bueno tiene el análisis del diario, podemos darnos cuenta que estamos muy mal, realmente es un buen trabajo descriptivo de algunos aspectos de la enferma economía cubana.
¿Las soluciones de JR donde están?
¿Hay que esperar por un Congreso anunciado sin fecha?
viernes, 19 de junio de 2009
A caballo Regalado, se le mira el colmillo.
Riflexiones
Cayó en mis manos un folletín que se está distribuyendo en el país titulado “Presencia y significado de la Revolución Cubana” de la “Colección Reflexiones” del Centro de Estudios América (CEA) del 2009, en la que aparece un análisis sobre la proyección continental de la Revolución Cubana en el aniversario 50 de su triunfo, escrito por el Licenciado Roberto Regalado, funcionario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.
En la introducción, o en parte alguna del folleto, se explica si los artículos que aparecen editados reflejan los puntos de vista del escritor, del editor o del Comité Central del Partido, pero teniendo en cuenta que el primer artículo es del Comandante en Jefe Fidel Castro y el segundo del General de Ejército Raúl Castro, nuestro actual Presidente, asumo que el folleto integro refleja los puntos de vistas actuales de nuestro partido.
Traigo a referencia el artículo de Roberto Regalado, funcionario del Comité central del PCC, porque pretende dar un viso de certeza a proyecciones que ya el pasado a demostrado estériles, sin embargo se tratan de renovar, de colorear, de aplicarle liposucción, cirugía con mínimo acceso, para presentarnos el nuevo cuerpo de una anciana retirada o a punto de jubilarse.
Y el intento de recorrer 50 años de revolución y su proyección continental y mundial en siete cortas páginas ya nos da una leve imagen de la pobreza de su contenido, salvo que el autor esté consciente de ese proverbio de que si hablas mucho está más expuesto a que te pasen el bate.
De cualquier forma, a buen pescador de gazapos ideológicos, con que haya una mentira ya le es suficiente. Les pondré la joyita ideológica con puntos y comas:
“La revolución socialista latinoamericana del Siglo XXI tendrá su sello de época, igual que lo tuvieron, en su momento, las revoluciones rusa, china, coreana, vietnamita y cubana. El sujeto de la revolución no será solo la clase obrera, o estará formado solo por la alianza obrero campesina; ese sujeto será integrado por todos los sectores oprimidos del pueblo, tal como lo pronunció Fidel en la Historia me Absolverá. No habrá un partido de vanguardia porque la complejidad de ese sujeto social admite alianzas, pero no homogenizaciones, y porque la retirada usurpación del término hecha por vanguardias autoproclamadas, vulgarizó un concepto que tanto brilló en boca de Lenin. La relación entre las fuerzas políticas plurales que actúen como vanguardia colectiva y las fuerzas sociales también plurales que esa vanguardia se comprometa a representar será de igual a igual, respetuosa y complementaria, y no una relación entre motor y polea de transmisión que históricamente cumplió su función en la Revolución de Octubre de 1917, pero que en nuestra región demasiadas veces sirvió como pretexto para manipular a los movimientos populares”.
“Como uno de los legados de esa rica etapa histórica que abrió la Revolución Cubana, el socialismo latinoamericano no hará distinción entre creyentes y no creyentes, ni entre religiones cristiana y no cristianas, como las de los pueblos originarios, los afro descendientes y otras”.
En otra parte de su artículo este funcionario expresa que no debemos olvidar que la esencia del socialismo latinoamericano y caribeño sigue siendo el tránsito a la socialización plena de los medios de producción.
Parados desde la isla oteando como van a ser las revoluciones socialistas en los otros países del hemisferio, como el profeta que se pasa la vida oteando el horizonte sin mirar hacia abajo para darse cuenta que tiene los pies sucios.
Recetando a los demás lo que no somos capaces de hacer nosotros, justificando nuestro inmovilismo con un “sello de época”, nacimos en otro momento, seguimos con un Partido añejo y una polea casi podrida de transmisora, tenemos que seguir con el Partido de Vanguardia y con el socialismo a la rusa.
Así que en nuestra región la palabra socialismo sirvió muchas veces para manipular a los movimientos populares. Si al englobar el termino de esa manera nos incluyes a nosotros los cubanos, entonces estoy de acuerdo contigo, aquí en Cuba tampoco logramos hacer el socialismo, ni hemos socializado los medios de producción y seguimos explotando al obrero a través de un salario miserable, y nunca se redistribuyo aquel 30 por ciento de las utilidades de la que hablo Fidel en la Historia me Absolverá.
Cayó en mis manos un folletín que se está distribuyendo en el país titulado “Presencia y significado de la Revolución Cubana” de la “Colección Reflexiones” del Centro de Estudios América (CEA) del 2009, en la que aparece un análisis sobre la proyección continental de la Revolución Cubana en el aniversario 50 de su triunfo, escrito por el Licenciado Roberto Regalado, funcionario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.
En la introducción, o en parte alguna del folleto, se explica si los artículos que aparecen editados reflejan los puntos de vista del escritor, del editor o del Comité Central del Partido, pero teniendo en cuenta que el primer artículo es del Comandante en Jefe Fidel Castro y el segundo del General de Ejército Raúl Castro, nuestro actual Presidente, asumo que el folleto integro refleja los puntos de vistas actuales de nuestro partido.
Traigo a referencia el artículo de Roberto Regalado, funcionario del Comité central del PCC, porque pretende dar un viso de certeza a proyecciones que ya el pasado a demostrado estériles, sin embargo se tratan de renovar, de colorear, de aplicarle liposucción, cirugía con mínimo acceso, para presentarnos el nuevo cuerpo de una anciana retirada o a punto de jubilarse.
Y el intento de recorrer 50 años de revolución y su proyección continental y mundial en siete cortas páginas ya nos da una leve imagen de la pobreza de su contenido, salvo que el autor esté consciente de ese proverbio de que si hablas mucho está más expuesto a que te pasen el bate.
De cualquier forma, a buen pescador de gazapos ideológicos, con que haya una mentira ya le es suficiente. Les pondré la joyita ideológica con puntos y comas:
“La revolución socialista latinoamericana del Siglo XXI tendrá su sello de época, igual que lo tuvieron, en su momento, las revoluciones rusa, china, coreana, vietnamita y cubana. El sujeto de la revolución no será solo la clase obrera, o estará formado solo por la alianza obrero campesina; ese sujeto será integrado por todos los sectores oprimidos del pueblo, tal como lo pronunció Fidel en la Historia me Absolverá. No habrá un partido de vanguardia porque la complejidad de ese sujeto social admite alianzas, pero no homogenizaciones, y porque la retirada usurpación del término hecha por vanguardias autoproclamadas, vulgarizó un concepto que tanto brilló en boca de Lenin. La relación entre las fuerzas políticas plurales que actúen como vanguardia colectiva y las fuerzas sociales también plurales que esa vanguardia se comprometa a representar será de igual a igual, respetuosa y complementaria, y no una relación entre motor y polea de transmisión que históricamente cumplió su función en la Revolución de Octubre de 1917, pero que en nuestra región demasiadas veces sirvió como pretexto para manipular a los movimientos populares”.
“Como uno de los legados de esa rica etapa histórica que abrió la Revolución Cubana, el socialismo latinoamericano no hará distinción entre creyentes y no creyentes, ni entre religiones cristiana y no cristianas, como las de los pueblos originarios, los afro descendientes y otras”.
En otra parte de su artículo este funcionario expresa que no debemos olvidar que la esencia del socialismo latinoamericano y caribeño sigue siendo el tránsito a la socialización plena de los medios de producción.
Parados desde la isla oteando como van a ser las revoluciones socialistas en los otros países del hemisferio, como el profeta que se pasa la vida oteando el horizonte sin mirar hacia abajo para darse cuenta que tiene los pies sucios.
Recetando a los demás lo que no somos capaces de hacer nosotros, justificando nuestro inmovilismo con un “sello de época”, nacimos en otro momento, seguimos con un Partido añejo y una polea casi podrida de transmisora, tenemos que seguir con el Partido de Vanguardia y con el socialismo a la rusa.
Así que en nuestra región la palabra socialismo sirvió muchas veces para manipular a los movimientos populares. Si al englobar el termino de esa manera nos incluyes a nosotros los cubanos, entonces estoy de acuerdo contigo, aquí en Cuba tampoco logramos hacer el socialismo, ni hemos socializado los medios de producción y seguimos explotando al obrero a través de un salario miserable, y nunca se redistribuyo aquel 30 por ciento de las utilidades de la que hablo Fidel en la Historia me Absolverá.
Juventud… ¿perdida?
Riflexiones
El diario Granma en ocasiones pierde el rumbo, o lo pierde el editor que sanciona los trabajos que se publican.
En esta semana dos artículos llaman mi atención, uno el de Lázaro Barredo titulado “aguantar el palo” que para mi criterio fue magistralmente respondido por Lidia Alba en el espacio alternativo “La Haine”, a lo que solo tendría que agregarle que nada de nuevo tiene el artículo de Barredo, porque siempre es el cubano de a pie quien aguanta el palo y los golpes de las crisis en nuestro país.
El otro artículo, de Leticia Martínez Hernández, al lado del de Barredo, en la misma página 3, está dirigido a demostrar que la juventud cubana en pleno está de lleno volcada a las tareas de choque de nuestro país.
Veamos las tareas de la juventud cubana actual que menciona la periodista:
-Un joven ayudando a otro a bajarle un maletín de la guagua, lo cual es algo insólito según ella, no se si por el gesto de ayuda o por el arete que llevaba colgando de la oreja.
-Jóvenes ayudando en los desastres naturales que ocurren en nuestro país, ejemplo en el que participa hasta el perro en Cuba.
-Jóvenes que cultivan la tierra. Creo que cada día son mas los viejos dedicados a esa labor, no en vano prolongamos la jubilación hasta los 65 años..
-Jóvenes que se dedican a la educación, lo que siempre ha sucedido en cualquier parte del mundo, aunque con mejores salarios.
-Jóvenes militares haciendo guardias en las costas o ante un radar. Dudo que los viejos hagan eso en Cuba o cualquier otra parte del orbe. El ejército es de los jóvenes, los viejos son Generales.
-Jóvenes periodistas soñolientos esperando el cierre del diario. Los consagrados también lo hacen.
Eso si, no veo por ninguna parte del artículo nada relativo a los jóvenes dirigiendo este país y cuando se le quiere dar una responsabilidad de calibre a la juventud tiene la periodista que retrotraerse casi 60 años para recordarle a los incrédulos “aquellos muchachos con barbas que trillaron la Sierra Maestra y asaltaron luego las ciudades para trastocar el orden de cosas dentro y fuera del país”.
Y luego se pregunta asombrada algo subversivo ¡Que habría pasado si los gestores de esta Revolución hubieran esperado por la perezosa y escurridiza experiencia…!
Ya con lo mencionado sería suficiente para dejar el comentario en este lugar. Para la periodista el papel asignado a nuestra juventud es el indicado, nada de dirigir, la juventud nuestra si debe esperar “por la perezosa y escurridiza experiencia”.
¿Es para alguien un secreto el promedio de edad de nuestra dirigencia?, y con ello no desacredito la capacidad y experiencia de la misma, pero ¿los jóvenes qué?
Sugiero a la periodista que rehaga el artículo incluyendo:
-cantidad de jóvenes sin estudiar, ni trabajar existentes en el país.
-Cantidad de jóvenes que trabajan para particulares en nuestro país porque no quieren trabajar por los salarios que da el estado.
-Cantidad de jóvenes que han sido sancionados por tribunales o guardan prisión por diferentes delitos o están en espera de juicios
-Cantidad de jóvenes que han emigrado y emigran del país en busca de mejores condiciones de vida.
- Cantidad de jóvenes en tareas de dirección a cualquier nivel en nuestro país.
De cualquier forma yo creo, sin el teque del artículo mencionado, que la juventud nunca está perdida, ni ahora, ni en el siglo pasado, ni en el futuro que se acerca. La juventud siempre ha hecho lo que tiene que hacer, solo démosle tiempo al tiempo, porque los jóvenes cubanos nunca han sido perezosos, ni escurridizos.
El diario Granma en ocasiones pierde el rumbo, o lo pierde el editor que sanciona los trabajos que se publican.
En esta semana dos artículos llaman mi atención, uno el de Lázaro Barredo titulado “aguantar el palo” que para mi criterio fue magistralmente respondido por Lidia Alba en el espacio alternativo “La Haine”, a lo que solo tendría que agregarle que nada de nuevo tiene el artículo de Barredo, porque siempre es el cubano de a pie quien aguanta el palo y los golpes de las crisis en nuestro país.
El otro artículo, de Leticia Martínez Hernández, al lado del de Barredo, en la misma página 3, está dirigido a demostrar que la juventud cubana en pleno está de lleno volcada a las tareas de choque de nuestro país.
Veamos las tareas de la juventud cubana actual que menciona la periodista:
-Un joven ayudando a otro a bajarle un maletín de la guagua, lo cual es algo insólito según ella, no se si por el gesto de ayuda o por el arete que llevaba colgando de la oreja.
-Jóvenes ayudando en los desastres naturales que ocurren en nuestro país, ejemplo en el que participa hasta el perro en Cuba.
-Jóvenes que cultivan la tierra. Creo que cada día son mas los viejos dedicados a esa labor, no en vano prolongamos la jubilación hasta los 65 años..
-Jóvenes que se dedican a la educación, lo que siempre ha sucedido en cualquier parte del mundo, aunque con mejores salarios.
-Jóvenes militares haciendo guardias en las costas o ante un radar. Dudo que los viejos hagan eso en Cuba o cualquier otra parte del orbe. El ejército es de los jóvenes, los viejos son Generales.
-Jóvenes periodistas soñolientos esperando el cierre del diario. Los consagrados también lo hacen.
Eso si, no veo por ninguna parte del artículo nada relativo a los jóvenes dirigiendo este país y cuando se le quiere dar una responsabilidad de calibre a la juventud tiene la periodista que retrotraerse casi 60 años para recordarle a los incrédulos “aquellos muchachos con barbas que trillaron la Sierra Maestra y asaltaron luego las ciudades para trastocar el orden de cosas dentro y fuera del país”.
Y luego se pregunta asombrada algo subversivo ¡Que habría pasado si los gestores de esta Revolución hubieran esperado por la perezosa y escurridiza experiencia…!
Ya con lo mencionado sería suficiente para dejar el comentario en este lugar. Para la periodista el papel asignado a nuestra juventud es el indicado, nada de dirigir, la juventud nuestra si debe esperar “por la perezosa y escurridiza experiencia”.
¿Es para alguien un secreto el promedio de edad de nuestra dirigencia?, y con ello no desacredito la capacidad y experiencia de la misma, pero ¿los jóvenes qué?
Sugiero a la periodista que rehaga el artículo incluyendo:
-cantidad de jóvenes sin estudiar, ni trabajar existentes en el país.
-Cantidad de jóvenes que trabajan para particulares en nuestro país porque no quieren trabajar por los salarios que da el estado.
-Cantidad de jóvenes que han sido sancionados por tribunales o guardan prisión por diferentes delitos o están en espera de juicios
-Cantidad de jóvenes que han emigrado y emigran del país en busca de mejores condiciones de vida.
- Cantidad de jóvenes en tareas de dirección a cualquier nivel en nuestro país.
De cualquier forma yo creo, sin el teque del artículo mencionado, que la juventud nunca está perdida, ni ahora, ni en el siglo pasado, ni en el futuro que se acerca. La juventud siempre ha hecho lo que tiene que hacer, solo démosle tiempo al tiempo, porque los jóvenes cubanos nunca han sido perezosos, ni escurridizos.
La Revolución Cubana no es un acto de fe.
Riflexiones
En el mundo nuestro de estos días y en el mundo de otros en las diversas épocas de la historia de la humanidad, el riesgo (público académico, político, intelectual, religioso y de cualquier tipo) siempre ha sido enorme, sobre todo el peligro es ciclópeo, cuando el hombre trata de enfrentar las ideas establecidas y ello no quiere decir que quien decida hacer valer sus ideas esté loco de atar.
Acaso pienso que si hay temor, entonces quien lo tiene puede pensar que hay que estar loco para expresar lo que se piensa.
De cualquier manera, como no pretendo tener asida la verdad por las barbas, en cubano el refrán popular dice otra cosa, podemos aceptar la idea, si quien tal afirma reconoce que siempre el mundo ha estado lleno de locos.
Y dedico hoy mi riflexión a un artículo aparecido en la red donde se enuncia, como si fuéramos religiosos, que la Revolución Cubana es un acto de fe y que hay que estar loco para propagar lo que se piensa.
En la religión católica, según el diccionario, la fe es la primera de las tres virtudes teologales, el asentimiento a la revelación de Dios, propuesta por la Iglesia; puede ser además un conjunto de creencias de una religión o el conjunto de creencias de alguien, de un grupo o de una multitud de personas
La creencia que se da a algo por la autoridad de quien lo dice o por la fama pública o la palabra que se da o promesa que se hace a alguien con cierta solemnidad o publicidad. Puede ser asimismo la seguridad, aseveración de que algo es cierto.
Por ello, para mi, la Revolución Cubana más que un acto de fe es un proyecto de transformación social de nuestra sociedad que tiene que ver más con el esfuerzo de todo un pueblo y su sacrificio constante durante 50 años, lo que le ha permitido al cubano tener su visión cosmogónica de nuestra sociedad insular.
Quien quiera limitarlo solamente a un acto de fe lo que está promoviendo es que nuestro pueblo crea nuevamente que todo lo que hemos hecho está bien, y que cambiando determinados cuadros dirigentes, exigir y controlar aún más a la población cubana y mantener y disminuir en algo todas las limitaciones acentuadas por el periodo especial, lograremos salir adelante y lograr la sociedad en la que como mero acto de fe hemos creído hasta el día de hoy.
Cuando entramos en el mundo de la política hace rato que se ha perdido la virginidad, como aseveré en una ocasión, esa como en las mujeres, se pierde una vez y para siempre. Hay otras virginidades que cuestan más trabajo perderlas y es la inocencia política y el cubano de hoy ya la está perdiendo.
Y no la pierde por el mero hecho de que haga una abstracción intelectual, sino porque la realidad objetiva lo mueve a pensar que después de cinco décadas no hay más espacio para mantener una concepción del desarrollo estatal que nos sume en la miseria.
Esos ideólogos y políticos, que según el autor, dan apriorística universalidad a su individual razón, conjeturas, expectativas y experiencias, y ponen a resguardo su virginidad ideológica y la puridad de sus inclinaciones cívicas, con el aspaviento suficiente para acreditar su exoneración futura, esos, jamás han hecho nada importante en la historia de la humanidad.
Compañero, la mujer que no pierde la virginidad no pare, no procrea, no aporta nada. Es de ese tipo de mujeres que se preservan para ser siempre bellas, para fungir como sirvientes de los dioses. Eso era en otra época, ya en la actualidad nadie cree en Vesta, ni hay vestales.
El artículo, que por cierto está demasiado adjetivado y complejo, a cada escritor le respeto su estilo e incluso sus concepciones de la vida, causa confusión porque abarca mucho y explica poco, y en toda su longitud afirma sin explicaciones, dando por sentado que lo expuesto por él es cierto, o presuponiendo que el que lo lee debe hacer un acto de fe y aceptar todo lo que él enuncia.
La Revolución Cubana- afirma- nacionalizó por vocación de justicia y para conseguir la repartición abarcadora, dice el opinante, como premisa del mejoramiento de las condiciones de vida de las personas, para hacerlas más virtuosas, más plenas y más felices.
Se queda cojo el expositor con esa afirmación, que entre paréntesis en un artículo de siete páginas no menciona ni una vez la palabra socialismo.
Si la Revolución Cubana se hubiera quedado en esa fase la nación fuera hoy otra república bananera del Caribe de los años sesenta. Lo que empinó a la Revolución y la erguirá en el futuro será precisamente que su pueblo asumió como parte de su destino la construcción del socialismo, que es el sistema que puede realmente engendrar el virtuosismo, la plenitud y la felicidad en la sociedad.
Esa intención no es un acto de fe, es un proyecto y como tal requiere de inteligencia, audacia, mucho riesgo y una conciencia popular de hacia donde vamos y de que forma marchamos, sin secretismos, sin verticalidad decisoria, sino con plena participación popular.
Estoy de acuerdo con la idea de que la eficiencia productiva no es una virtud humana, sino todo lo contrario, se hace virtuoso el obrero que, debido a una política económica inteligente, sana y adecuada, produce eficientemente para satisfacer las necesidades de la sociedad en que vive. NO es la eficiencia una virtud del obrero, ni un acto de fe.
Solo un burócrata acomodado pudiera afirmar tal tontería, solo serviría para culpar al obrero de la crisis económica que vive nuestro país. No está muy lejos de esa política reaccionaria creer que controlando y exigiendo más al obrero resolveremos las dificultades y deficiencias de nuestra economía.
Afirma el artículo que nadie está en condiciones de predecir que conocimientos de hoy serán supercherías del mañana, y añade que la ciencia es una edificación hecha de materiales que siempre terminan desechados, y que por esa razón hay que instruir hoy, aunque desconozcamos el valor, utilidad o provecho que tenga.
¡Hay que leer tales cosas en este mundo!
Acaso el ser humano no es capaz de predecir, acaso la ciencia no va en desarrollo. Lo erróneo se descarta, se elimina, precisamente eso es lo que necesitamos hacer para terminar con el estatismo, la superchería estalinista del socialismo de estado. ¿Acaso puede haber equivocación en eso? Además, no es predicción, es análisis y certeza de a donde condujo ese tipo de mal llamado socialismo a la Unión Soviética y al resto de los países socialistas de Europa oriental.
Luchemos por una sociedad mejor, socialista participativa, democrática y decisoria y de seguro que el hombre que la integra será sumamente mejor y superior.
El articulo redactado en estilo bíblico, tal parece que las aseveraciones son mandamientos que terminan conque la Revolución es un acto de fe, realmente no conduce a lugar seguro.
Nos insta a aceptar la Revolución como un acto de fe, como si los comunistas fuéramos religiosos a ultranza, y lo que menos necesita el socialismo son actos de fe, sino actos de verdad, mucha inteligencia, un sistema económico realmente productivo que nada tiene que ver con intenciones, sino con soluciones, ¡Ah! Y mucho riesgo, que en la sociedad, como en el casino, el que no se arriesga, no gana.
El gobierno de Cuba –dice- tiene que elevar la eficiencia productiva y funcional del estado, hacerlo –advierte- y lograrlo pronto para poder presentar beneficios materiales mínimos (al fin el autor recordó que no solo de la fe vive el hombre).
Dizque para evitar el éxodo de jóvenes sanos y capaces, que si aplicamos la teoría expresada, son personas faltas de fe, si, pero de fe en el futuro que vislumbran como resultado del inmovilismo que palpan y que les permite predecir el futuro cercano, lo que no consideran una superchería, sino el futuro de sus vidas.
Según el analista Cuba carece de súbditos a quien expoliar. Le pregunto, según la teoría marxista, ¿que cosa es vivir del trabajo asalariado, donde el obrero sigue siendo explotado por el capital, en este caso el capitalismo de estado? Mientras el obrero viva del salario es explotado, no se ha liberado del fardo del capitalismo.
Y no es que haya que erigirle el altar al dios dinero, esa no es el fin del socialismo, sino un monumento a la eficiencia, a la productividad, al tiempo libre del obrero para que disfrute de la recreación, de la cultura, del deporte, lo cual solo es posible enterrando definitoriamente el socialismo de estado que hemos conocido hasta ahora.
Y cuando vamos adentrándonos en el documento nos percatamos que este artículo es una defensa a ultranza de darle a nuestro pueblo más de lo mismo.
Asevera que el gobierno cubano revisa –sin prisas, pero sin pausas-todas las estructuras estatales y todas las leyes y disposiciones que rigen su funcionamiento, actuando en concordancia con las recomendaciones recibidas (no especifica de quien o quienes) y los estudios pertinentes (ídem) y ha hecho las modificaciones apropiadas (tampoco define si adecuadas para la burocracia o para el pueblo).
Le recuerdo al autor de este artículo que todavía el pueblo cubano desconoce el resultado real de las asambleas de trabajadores para aumentar en cinco años la edad de retiro, y todavía esta por leerse los resultados de las asambleas de críticas realizadas a lo ancho y largo del país sobre los problemas de la construcción de socialismo en Cuba.
Hay un párrafo que por su ambigüedad lo mismo puede haberla dicho un dirigente de un país socialista o el propio fascista de Bush para consolidar el capitalismo, veamos:
EL gobierno cubano “busca el incremento de la eficiencia productiva, de la eficacia de la gestión empresarial, de la certeza de la dirección, de la ampliación e intensificación de los vínculos de la población con los asuntos públicos, de la supresión de contradicciones funcionales de instituciones, de la profundización de la institucionalidad, del refuerzo a la legalidad, del aumento simultáneo del grado de cientificidad de la gestión de dirección y del activismo ciudadano”.
Este tío habla sin sustentarse en ningún plan. Creo que su conocimiento in situ está mal situado, para seguir aceptando la buena fe de nadie, y si él no se ha dado cuenta que ha quedado demostrado lo contrario, debe ser que es duro de entendederas.
¿Cómo es posible, después de haber desbarrado contra las predicciones y la ciencia que asevere “las medidas tomadas hasta ahora en Cuba son adecuadas, pertinentes, comedidas, oportunas y necesarias”.
Y ahora viene el veneno: “se ha venido diseñando un concepto aparentemente más abarcador y comprensivo cual diríase es la democracia participativa”, no menciona lo de socialismo.
Según él, parece una buena meta, después la descaracterizará alegando que “no se conoce a alguien en capacidad de decir qué es eso, como se instrumenta en general, como se adecua a las condiciones de cada país, que recursos (materiales, legales, procedimentales, estructurales, históricos, sociales, culturales y similares) exige y etc.
Y para no hacerles esta diatriba larga, es muy fácil muchachón, lo que se quiere es socialismo y si se le ha puesto apellidos es para diferenciarlo del socialismo estalinista que caracterizó todo socialismo del siglo XX. Todo eso que preguntas lo puedes encontrar en cualquier biblioteca, en los libros de alemanes como Engels y Marx, o del ruso Lenin, no es nada nuevo, sino condensado en una propuesta y apoyado por un grupo de comunistas que si creemos en la ciencia y que nos arriesgamos a predecir de la misma forma que lo hizo la generación del Moncada y de la Sierra.
Lo mismo que cuestionas ahora hubieras podido censurar el día que Cuba se declaró socialista y mira por donde vamos.
NO le cuestiones a cualquier generación de cubanos esa capacidad de arriesgarse, de predecir, de soñar.
En nosotros, los que estamos por un socialismo real, estas afirmaciones, artículos e incluso palabras soeces no nos desalientan. Estamos muy seguros de nuestros ideales socialistas, no los asumimos como un acto de fe, sino como el único acto capaz de comenzar a labrarle una sepultura definitiva al capitalismo y a la burocracia que la representa en nuestro país.
Y para el ciudadano común, contrario a lo que enuncias, las esencias si han cambiado en Cuba, porque hace treinta años no existía una burocracia omnisciente, omnipotente y omnipresente pidiendo actos de fe para mantenerse en el poder.
Los problemas de Cuba están dentro de Cuba. El imperialismo en estos momentos bastante problemas tiene con sus crisis. El capitalismo nos puede hasta brindar educación y salud gratuitas, lo que no puede dar al pueblo cubano es la propiedad de los medios de producción. Desde un punto de vista práctico, es nuestra única alternativa en un mundo donde desapareció el socialismo como sistema.
Ese esquema “soft” del gobierno yanqui que se vislumbra en el futuro, y al que haces referencia, solo podemos vencerlo con un socialismo verdadero donde el poder resida en el obrero y no en los burócratas.
No es un problema de buscar la eficiencia productiva, si la lograras con tus argumentos queda sin materializarse lo básico: ¿sigue el obrero con su salario? Si es así, sigue el obrero siendo un esclavo del gobierno.
Hablas de capitalismo agotado como sistema, pero nadie ha sido capaz de decir cuando por fin se hundirá, y si se ha demorado en caer la culpa ha sido del socialismo estatista que no demostró ser una alternativa, porque no era un socialismo real. Con más de lo mismo lo único que hacemos es demorar su caída.
La Revolución cubana no es un milagro, es fruto de muchos esfuerzos y sacrificios de su pueblo, la Revolución cubana es fruto de siglos de luchas por la libertad y la independencia, de ideas martianas que condensan esa idiosincrasia, pujanza y el ser de nuestra cubanía.
En desacuerdo totalmente en que cada persona en sí misma es un fin, pues una persona es un ser social que solo puede lograr sus más caros anhelos actuando en sociedad y con ello no estoy en contra de que el socialismo respete la individualidad de cada ser.
Precisamente nosotros, los que estamos por un socialismo participativo, democrático y decisorio lo hacemos, porque pensamos que partimos de una evaluación acertada de la realidad, porque estamos en la búsqueda de respuestas y la instrumentación inmediata de las mismas con el concurso de la mayoría.
Finalmente, después de leído su artículo me quedan dos preguntas ¿Qué es lo que usted propone? ¿Por qué nunca menciona la palabra socialismo?
En el mundo nuestro de estos días y en el mundo de otros en las diversas épocas de la historia de la humanidad, el riesgo (público académico, político, intelectual, religioso y de cualquier tipo) siempre ha sido enorme, sobre todo el peligro es ciclópeo, cuando el hombre trata de enfrentar las ideas establecidas y ello no quiere decir que quien decida hacer valer sus ideas esté loco de atar.
Acaso pienso que si hay temor, entonces quien lo tiene puede pensar que hay que estar loco para expresar lo que se piensa.
De cualquier manera, como no pretendo tener asida la verdad por las barbas, en cubano el refrán popular dice otra cosa, podemos aceptar la idea, si quien tal afirma reconoce que siempre el mundo ha estado lleno de locos.
Y dedico hoy mi riflexión a un artículo aparecido en la red donde se enuncia, como si fuéramos religiosos, que la Revolución Cubana es un acto de fe y que hay que estar loco para propagar lo que se piensa.
En la religión católica, según el diccionario, la fe es la primera de las tres virtudes teologales, el asentimiento a la revelación de Dios, propuesta por la Iglesia; puede ser además un conjunto de creencias de una religión o el conjunto de creencias de alguien, de un grupo o de una multitud de personas
La creencia que se da a algo por la autoridad de quien lo dice o por la fama pública o la palabra que se da o promesa que se hace a alguien con cierta solemnidad o publicidad. Puede ser asimismo la seguridad, aseveración de que algo es cierto.
Por ello, para mi, la Revolución Cubana más que un acto de fe es un proyecto de transformación social de nuestra sociedad que tiene que ver más con el esfuerzo de todo un pueblo y su sacrificio constante durante 50 años, lo que le ha permitido al cubano tener su visión cosmogónica de nuestra sociedad insular.
Quien quiera limitarlo solamente a un acto de fe lo que está promoviendo es que nuestro pueblo crea nuevamente que todo lo que hemos hecho está bien, y que cambiando determinados cuadros dirigentes, exigir y controlar aún más a la población cubana y mantener y disminuir en algo todas las limitaciones acentuadas por el periodo especial, lograremos salir adelante y lograr la sociedad en la que como mero acto de fe hemos creído hasta el día de hoy.
Cuando entramos en el mundo de la política hace rato que se ha perdido la virginidad, como aseveré en una ocasión, esa como en las mujeres, se pierde una vez y para siempre. Hay otras virginidades que cuestan más trabajo perderlas y es la inocencia política y el cubano de hoy ya la está perdiendo.
Y no la pierde por el mero hecho de que haga una abstracción intelectual, sino porque la realidad objetiva lo mueve a pensar que después de cinco décadas no hay más espacio para mantener una concepción del desarrollo estatal que nos sume en la miseria.
Esos ideólogos y políticos, que según el autor, dan apriorística universalidad a su individual razón, conjeturas, expectativas y experiencias, y ponen a resguardo su virginidad ideológica y la puridad de sus inclinaciones cívicas, con el aspaviento suficiente para acreditar su exoneración futura, esos, jamás han hecho nada importante en la historia de la humanidad.
Compañero, la mujer que no pierde la virginidad no pare, no procrea, no aporta nada. Es de ese tipo de mujeres que se preservan para ser siempre bellas, para fungir como sirvientes de los dioses. Eso era en otra época, ya en la actualidad nadie cree en Vesta, ni hay vestales.
El artículo, que por cierto está demasiado adjetivado y complejo, a cada escritor le respeto su estilo e incluso sus concepciones de la vida, causa confusión porque abarca mucho y explica poco, y en toda su longitud afirma sin explicaciones, dando por sentado que lo expuesto por él es cierto, o presuponiendo que el que lo lee debe hacer un acto de fe y aceptar todo lo que él enuncia.
La Revolución Cubana- afirma- nacionalizó por vocación de justicia y para conseguir la repartición abarcadora, dice el opinante, como premisa del mejoramiento de las condiciones de vida de las personas, para hacerlas más virtuosas, más plenas y más felices.
Se queda cojo el expositor con esa afirmación, que entre paréntesis en un artículo de siete páginas no menciona ni una vez la palabra socialismo.
Si la Revolución Cubana se hubiera quedado en esa fase la nación fuera hoy otra república bananera del Caribe de los años sesenta. Lo que empinó a la Revolución y la erguirá en el futuro será precisamente que su pueblo asumió como parte de su destino la construcción del socialismo, que es el sistema que puede realmente engendrar el virtuosismo, la plenitud y la felicidad en la sociedad.
Esa intención no es un acto de fe, es un proyecto y como tal requiere de inteligencia, audacia, mucho riesgo y una conciencia popular de hacia donde vamos y de que forma marchamos, sin secretismos, sin verticalidad decisoria, sino con plena participación popular.
Estoy de acuerdo con la idea de que la eficiencia productiva no es una virtud humana, sino todo lo contrario, se hace virtuoso el obrero que, debido a una política económica inteligente, sana y adecuada, produce eficientemente para satisfacer las necesidades de la sociedad en que vive. NO es la eficiencia una virtud del obrero, ni un acto de fe.
Solo un burócrata acomodado pudiera afirmar tal tontería, solo serviría para culpar al obrero de la crisis económica que vive nuestro país. No está muy lejos de esa política reaccionaria creer que controlando y exigiendo más al obrero resolveremos las dificultades y deficiencias de nuestra economía.
Afirma el artículo que nadie está en condiciones de predecir que conocimientos de hoy serán supercherías del mañana, y añade que la ciencia es una edificación hecha de materiales que siempre terminan desechados, y que por esa razón hay que instruir hoy, aunque desconozcamos el valor, utilidad o provecho que tenga.
¡Hay que leer tales cosas en este mundo!
Acaso el ser humano no es capaz de predecir, acaso la ciencia no va en desarrollo. Lo erróneo se descarta, se elimina, precisamente eso es lo que necesitamos hacer para terminar con el estatismo, la superchería estalinista del socialismo de estado. ¿Acaso puede haber equivocación en eso? Además, no es predicción, es análisis y certeza de a donde condujo ese tipo de mal llamado socialismo a la Unión Soviética y al resto de los países socialistas de Europa oriental.
Luchemos por una sociedad mejor, socialista participativa, democrática y decisoria y de seguro que el hombre que la integra será sumamente mejor y superior.
El articulo redactado en estilo bíblico, tal parece que las aseveraciones son mandamientos que terminan conque la Revolución es un acto de fe, realmente no conduce a lugar seguro.
Nos insta a aceptar la Revolución como un acto de fe, como si los comunistas fuéramos religiosos a ultranza, y lo que menos necesita el socialismo son actos de fe, sino actos de verdad, mucha inteligencia, un sistema económico realmente productivo que nada tiene que ver con intenciones, sino con soluciones, ¡Ah! Y mucho riesgo, que en la sociedad, como en el casino, el que no se arriesga, no gana.
El gobierno de Cuba –dice- tiene que elevar la eficiencia productiva y funcional del estado, hacerlo –advierte- y lograrlo pronto para poder presentar beneficios materiales mínimos (al fin el autor recordó que no solo de la fe vive el hombre).
Dizque para evitar el éxodo de jóvenes sanos y capaces, que si aplicamos la teoría expresada, son personas faltas de fe, si, pero de fe en el futuro que vislumbran como resultado del inmovilismo que palpan y que les permite predecir el futuro cercano, lo que no consideran una superchería, sino el futuro de sus vidas.
Según el analista Cuba carece de súbditos a quien expoliar. Le pregunto, según la teoría marxista, ¿que cosa es vivir del trabajo asalariado, donde el obrero sigue siendo explotado por el capital, en este caso el capitalismo de estado? Mientras el obrero viva del salario es explotado, no se ha liberado del fardo del capitalismo.
Y no es que haya que erigirle el altar al dios dinero, esa no es el fin del socialismo, sino un monumento a la eficiencia, a la productividad, al tiempo libre del obrero para que disfrute de la recreación, de la cultura, del deporte, lo cual solo es posible enterrando definitoriamente el socialismo de estado que hemos conocido hasta ahora.
Y cuando vamos adentrándonos en el documento nos percatamos que este artículo es una defensa a ultranza de darle a nuestro pueblo más de lo mismo.
Asevera que el gobierno cubano revisa –sin prisas, pero sin pausas-todas las estructuras estatales y todas las leyes y disposiciones que rigen su funcionamiento, actuando en concordancia con las recomendaciones recibidas (no especifica de quien o quienes) y los estudios pertinentes (ídem) y ha hecho las modificaciones apropiadas (tampoco define si adecuadas para la burocracia o para el pueblo).
Le recuerdo al autor de este artículo que todavía el pueblo cubano desconoce el resultado real de las asambleas de trabajadores para aumentar en cinco años la edad de retiro, y todavía esta por leerse los resultados de las asambleas de críticas realizadas a lo ancho y largo del país sobre los problemas de la construcción de socialismo en Cuba.
Hay un párrafo que por su ambigüedad lo mismo puede haberla dicho un dirigente de un país socialista o el propio fascista de Bush para consolidar el capitalismo, veamos:
EL gobierno cubano “busca el incremento de la eficiencia productiva, de la eficacia de la gestión empresarial, de la certeza de la dirección, de la ampliación e intensificación de los vínculos de la población con los asuntos públicos, de la supresión de contradicciones funcionales de instituciones, de la profundización de la institucionalidad, del refuerzo a la legalidad, del aumento simultáneo del grado de cientificidad de la gestión de dirección y del activismo ciudadano”.
Este tío habla sin sustentarse en ningún plan. Creo que su conocimiento in situ está mal situado, para seguir aceptando la buena fe de nadie, y si él no se ha dado cuenta que ha quedado demostrado lo contrario, debe ser que es duro de entendederas.
¿Cómo es posible, después de haber desbarrado contra las predicciones y la ciencia que asevere “las medidas tomadas hasta ahora en Cuba son adecuadas, pertinentes, comedidas, oportunas y necesarias”.
Y ahora viene el veneno: “se ha venido diseñando un concepto aparentemente más abarcador y comprensivo cual diríase es la democracia participativa”, no menciona lo de socialismo.
Según él, parece una buena meta, después la descaracterizará alegando que “no se conoce a alguien en capacidad de decir qué es eso, como se instrumenta en general, como se adecua a las condiciones de cada país, que recursos (materiales, legales, procedimentales, estructurales, históricos, sociales, culturales y similares) exige y etc.
Y para no hacerles esta diatriba larga, es muy fácil muchachón, lo que se quiere es socialismo y si se le ha puesto apellidos es para diferenciarlo del socialismo estalinista que caracterizó todo socialismo del siglo XX. Todo eso que preguntas lo puedes encontrar en cualquier biblioteca, en los libros de alemanes como Engels y Marx, o del ruso Lenin, no es nada nuevo, sino condensado en una propuesta y apoyado por un grupo de comunistas que si creemos en la ciencia y que nos arriesgamos a predecir de la misma forma que lo hizo la generación del Moncada y de la Sierra.
Lo mismo que cuestionas ahora hubieras podido censurar el día que Cuba se declaró socialista y mira por donde vamos.
NO le cuestiones a cualquier generación de cubanos esa capacidad de arriesgarse, de predecir, de soñar.
En nosotros, los que estamos por un socialismo real, estas afirmaciones, artículos e incluso palabras soeces no nos desalientan. Estamos muy seguros de nuestros ideales socialistas, no los asumimos como un acto de fe, sino como el único acto capaz de comenzar a labrarle una sepultura definitiva al capitalismo y a la burocracia que la representa en nuestro país.
Y para el ciudadano común, contrario a lo que enuncias, las esencias si han cambiado en Cuba, porque hace treinta años no existía una burocracia omnisciente, omnipotente y omnipresente pidiendo actos de fe para mantenerse en el poder.
Los problemas de Cuba están dentro de Cuba. El imperialismo en estos momentos bastante problemas tiene con sus crisis. El capitalismo nos puede hasta brindar educación y salud gratuitas, lo que no puede dar al pueblo cubano es la propiedad de los medios de producción. Desde un punto de vista práctico, es nuestra única alternativa en un mundo donde desapareció el socialismo como sistema.
Ese esquema “soft” del gobierno yanqui que se vislumbra en el futuro, y al que haces referencia, solo podemos vencerlo con un socialismo verdadero donde el poder resida en el obrero y no en los burócratas.
No es un problema de buscar la eficiencia productiva, si la lograras con tus argumentos queda sin materializarse lo básico: ¿sigue el obrero con su salario? Si es así, sigue el obrero siendo un esclavo del gobierno.
Hablas de capitalismo agotado como sistema, pero nadie ha sido capaz de decir cuando por fin se hundirá, y si se ha demorado en caer la culpa ha sido del socialismo estatista que no demostró ser una alternativa, porque no era un socialismo real. Con más de lo mismo lo único que hacemos es demorar su caída.
La Revolución cubana no es un milagro, es fruto de muchos esfuerzos y sacrificios de su pueblo, la Revolución cubana es fruto de siglos de luchas por la libertad y la independencia, de ideas martianas que condensan esa idiosincrasia, pujanza y el ser de nuestra cubanía.
En desacuerdo totalmente en que cada persona en sí misma es un fin, pues una persona es un ser social que solo puede lograr sus más caros anhelos actuando en sociedad y con ello no estoy en contra de que el socialismo respete la individualidad de cada ser.
Precisamente nosotros, los que estamos por un socialismo participativo, democrático y decisorio lo hacemos, porque pensamos que partimos de una evaluación acertada de la realidad, porque estamos en la búsqueda de respuestas y la instrumentación inmediata de las mismas con el concurso de la mayoría.
Finalmente, después de leído su artículo me quedan dos preguntas ¿Qué es lo que usted propone? ¿Por qué nunca menciona la palabra socialismo?
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